Cólicos Menstruales

Los cólicos menstruales afectan la parte inferior del abdomen y se producen antes o durante el periodo. El dolor suele ser intenso y aparece momentáneamente durante el día; sin embargo, también puede ser leve y persistente. Del mismo modo, puede afectar a la parte baja de la espalda.

El estreñimiento o la diarrea son efectos secundarios frecuentes, al igual que los dolores de cabeza y las náuseas; además, las ganas de orinar son habituales. La irritabilidad, la ansiedad, la tristeza, el agotamiento y la hinchazón abdominal son síntomas comunes del SPM que pueden durar todo el ciclo menstrual.

Causas de los cólicos menstruales

  • No tienen una razón discernible.
  • Pueden ser consecuencia de otra dolencia.
La dismenorrea primaria suele comenzar en la juventud y desaparece gradualmente con el tiempo, especialmente después del embarazo. La dismenorrea secundaria es menos frecuente que la primaria; sin embargo, la dismenorrea adulta es el tipo más común de dismenorrea secundaria.

Causas comunes

La dismenorrea afecta a más de la mitad de las mujeres. Los cólicos son lo suficientemente graves como para interferir en las actividades cotidianas e inducir la ausencia de la escuela o el trabajo en aproximadamente el 5% al 15% de las pacientes.

Se cree que la dismenorrea primaria está causada por la producción de unas sustancias químicas llamadas prostaglandinas. En las mujeres con dismenorrea primaria, los niveles de prostaglandinas son elevados. El útero se contrae como resultado de las prostaglandinas (como ocurre durante el parto), reduciendo el suministro de sangre al útero. Estas contracciones pueden ser dolorosas e incómodas. Las prostaglandinas también aumentan la sensibilidad de las terminales nerviosas uterinas al dolor. Además, el dolor se agrava por la falta de actividad y la preocupación por la menstruación.

La dismenorrea secundaria es causada por diversos factores:

  • La endometriosis es una enfermedad en la que el tejido, que normalmente sólo existe en el revestimiento uterino (tejido endometrial), surge fuera del útero. La causa más frecuente de la dismenorrea secundaria es la endometriosis.
  • Los fibromas son tumores no cancerosos que se forman en el útero y están compuestos por músculo y tejido fibroso.
  • La adenomiosis es una afección en la que el tejido endometrial se desarrolla en el interior de la pared uterina, provocando su abultamiento y engrosamiento durante la menstruación.

Causas menos frecuentes

La dismenorrea secundaria puede ser causada por:

  • Anomalías que se producen durante el parto.
  • Quistes y tumores malignos del ovario.
  • Inflamación de la pelvis.
  • Uso de un dispositivo intrauterino (DIU) de cobre o liberador de progestina (una forma sintética de la hormona femenina progesterona).

Las molestias en algunas mujeres están causadas por un recorrido limitado del cuello uterino (canal cervical). Después de un tratamiento, como la extirpación de un pólipo del útero o el tratamiento de una enfermedad precancerosa (displasia) o de un cáncer de cuello uterino, puede aparecer un canal cervical estrecho (estenosis cervical). El canal cervical también puede estrecharse por un crecimiento (pólipo o fibrosis).

¿Cómo disminuir los cólicos menstruales?

Dormir y descansar lo suficiente, así como hacer ejercicio regularmente, es el primer paso para aliviar los síntomas. Del mismo modo, se ha aconsejado que una dieta baja en grasas y suplementos nutrimentales como los ácidos grasos omega-3, la linaza, el magnesio, la vitamina B1, la vitamina E y el zinc pueden ayudar a reducir el dolor. La aplicación de calor húmedo en el abdomen también puede ser útil.

Cremas

La crema mentolada para cólicos menstruales está producida por extracto de cáñamo (2800 mg, 5%), la cual ayuda a disminuir el dolor menstrual. Solamente se debe aplicar en la zona afectada y podrá sentirse bien para continuar con la rutina del día.

Fármacos o sustancias

Los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno, el naproxeno o el ácido mefenámico, pueden ayudar a reducir las molestias si éstas persisten. Si los AINE no son eficaces, se aconseja el uso de comprimidos anticonceptivos que contengan progestina con una dosis modesta de estrógeno. 

El danazol (una hormona masculina sintética), las progestinas (como el levonorgestrel, el etonorgestrel, la medroxiprogesterona o la progesterona micronizada, que se toman por vía oral), los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) (formas sintéticas de la hormona producida por el organismo) o un DIU liberador de progestina son tratamientos hormonales que pueden ayudar a aliviar los síntomas.

La gabapentina y otros medicamentos similares pueden ser beneficiosos. La gabapentina es un medicamento anticonvulsivo que se prescribe ocasionalmente para tratar el dolor causado por lesiones neurológicas.

Otros tratamientos

Se puede utilizar un laparoscopio para realizar procedimientos que bloqueen las vías nerviosas. Otras estructuras del interior de la pelvis, como los uréteres, podrían resultar lesionadas si se cortan estos nervios.

Se han propuesto terapias alternativas para los cólicos menstruales; sin embargo no se han investigado a fondo. La acupuntura, la acupresión, la terapia quiropráctica y la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea son ejemplos de estos tratamientos. Asimismo, se está investigando la hipnosis como posible terapia.